El ministro de Economía, Finanzas e Infraestructura de Santa Cruz, Ezequiel Verbes, aseguró en diálogo con LU14 Radio Provincia que la coparticipación se transfiere en su totalidad y negó que la discusión actual ponga en riesgo los salarios municipales de Río Gallegos. Con números aportados por el propio municipio, sostuvo que la capital provincial cuenta con recursos para afrontar sueldos y obligaciones previsionales. Además, reclamó responsabilidad y transparencia en medio de la discusión por el financiamiento municipal.
En medio de la discusión por los recursos que reciben los municipios y ante las versiones sobre una posible afectación del pago de salarios, el ministro de Economía, Finanzas e Infraestructura de Santa Cruz, Ezequiel Verbes, puso números sobre la mesa y rechazó que la Provincia haya retenido fondos de coparticipación.
En diálogo con LU14 Radio Provincia, el funcionario explicó que el Gobierno provincial viene desarrollando reuniones con los municipios para analizar en detalle la situación financiera de cada localidad, en un escenario que definió como complejo por la caída general de los recursos.
“Mensualmente se transfiere el 100% de todos los recursos destinados a coparticipación”, afirmó Verbes, y aclaró que en la distribución realizada durante agosto no se efectuaron retenciones. “Lo importante es que se distribuye como corresponde, los importes corresponden por ley y en las fechas que están estipuladas”, remarcó.
Río Gallegos: los números que presentó el propio municipio
Uno de los puntos centrales de la entrevista estuvo puesto en la situación de Río Gallegos y en el argumento de que determinadas decisiones provinciales podrían comprometer el funcionamiento de la Municipalidad y el pago de salarios.
Verbes respondió a partir de la información presentada por el propio municipio en las mesas de trabajo.
Según detalló, durante el primer semestre del año Río Gallegos recibió en promedio $6.578 millones mensuales de coparticipación, mientras que declaró alrededor de $7.185 millones mensuales de recursos propios.
De esta manera, tomando como referencia esos números, el municipio dispone de aproximadamente $14.000 millones mensuales entre coparticipación e ingresos propios.
Frente a ese total, el ministro indicó que los salarios líquidos representan alrededor de $6.000 millones y que el cumplimiento integral de las obligaciones con las cajas de Previsión Social y de Servicios Sociales demandaría aproximadamente otros $2.800 millones.
“Pueden pagar salarios, pueden pagar las cajas y queda para funcionamiento”, sintetizó.
Consultado directamente sobre si, técnicamente, Río Gallegos tiene capacidad para afrontar los salarios y sus obligaciones, Verbes fue categórico: “Sí, por supuesto”.
Fondos retenidos a los trabajadores
Otro de los puntos sobre los que el titular de Economía puso especial énfasis fue el destino de los aportes que se descuentan directamente de los salarios municipales para financiar los sistemas previsional y de salud.
Verbes diferenció las contribuciones patronales de aquellos montos que son retenidos directamente del sueldo de cada trabajador, y sostuvo que esos recursos no pueden utilizarse para otros gastos municipales.
“Ese dinero no es ni del municipio ni de la provincia”, afirmó. Y agregó que se trata de fondos destinados a jubilaciones o al sostenimiento de prestaciones de salud, medicamentos, derivaciones y vuelos sanitarios.
En ese marco, explicó que el Gobierno trabaja en diagnósticos individuales para determinar la situación de cada municipio antes de avanzar con eventuales decisiones vinculadas al cumplimiento de esas obligaciones.
Verbes negó que los salarios estén en riesgo
Durante la entrevista, LU14 consultó al ministro por un mensaje que circulaba entre trabajadores municipales de Río Gallegos convocándolos a acompañar al intendente a la Cámara de Diputados ante un reclamo por la situación del financiamiento y una supuesta afectación de los fondos de coparticipación.
El texto advertía sobre dificultades para sostener “el pago de sueldos, los servicios, obras y políticas públicas”.
Ante la pregunta concreta de si el salario de los trabajadores municipales estaba en riesgo por esta discusión, Verbes respondió: “No, no está en riesgo”.
Y reparó precisamente en la formulación del propio mensaje: “Ahí hay cuatro conceptos. Uno es sueldos. Los otros tres conceptos no son sueldos. Son obras, servicios y políticas”.
De esta manera, el ministro sostuvo que no corresponde instalar que el conflicto pone en riesgo específicamente los salarios, cuando los propios números presentados por la Municipalidad muestran capacidad para afrontar la masa salarial y las obligaciones con las cajas.
Transparencia y una discusión que llega a la Cámara
Verbes señaló que la Provincia propuso a los municipios avanzar en mecanismos conjuntos para publicar información presupuestaria, recursos y gastos, de manera que la sociedad pueda conocer con claridad cómo se administran los fondos públicos.
En ese sentido, pidió “máxima responsabilidad” a los funcionarios al momento de comunicar información vinculada con las finanzas públicas y evitar que una discusión económica termine atravesada por versiones que generen incertidumbre entre los trabajadores.
La discusión también tendrá como escenario a la Legislatura. El ministro recordó que continúa pendiente el proyecto de Ley de Financiamiento Estratégico y vinculó esa iniciativa con una conclusión que, según afirmó, atravesó las reuniones mantenidas con los municipios: faltan recursos y hacen falta inversiones.
Verbes sostuvo que la posibilidad de inyectar alrededor de $900 mil millones en obras permitiría generar empleo, ampliar la actividad económica y, a futuro, reducir gastos que actualmente deben afrontar tanto la Provincia como los municipios.
“En todas las reuniones gran parte de la charla tuvo que ver con obras y tuvo que ver con recursos”, afirmó, y planteó que ahora también deberán expresarse los diputados que representan a cada localidad.
Así, mientras la discusión política por los fondos municipales vuelve a trasladarse a la Cámara de Diputados, Economía busca llevar el debate al terreno de los números: cuánto recibe cada municipio, cuánto recauda por sí mismo, cuáles son sus obligaciones y, sobre todo, en qué decide gastar los recursos que administra.

