El ingeniero Boris Díaz, Máster en Manejo de Cuencas Hídricas del INTA y Profesional Superior en Gestión Externa de Manejo de Recursos Hídricos, explicó en LU14 las características del fenómeno GLOF y los riesgos asociados para la localidad de El Chaltén. Se trata del vaciamiento repentino de una laguna de origen glaciar, que puede producirse ante desprendimientos de un glaciar, una ladera o una morena lateral.
Durante la entrevista, Díaz señaló que este tipo de eventos no son nuevos y que existen antecedentes en distintos sectores de la región cordillerana. En Santa Cruz recordó particularmente un episodio ocurrido en 2010 en el canal Upsala del lago Argentino, asociado al desprendimiento de una ladera. Al mismo tiempo, remarcó que la mayor difusión actual de estos fenómenos también está relacionada con la posibilidad de registrarlos y transmitirlos de manera inmediata.
Respecto de El Chaltén, sostuvo que los riesgos propios de las zonas de montaña requieren planificación y preparación. En ese sentido, destacó la importancia de estudiar los fenómenos desde distintas disciplinas y contar con información que permita reducir el impacto ante un eventual evento. “Hay que estar preparados”, señaló, al remarcar el trabajo que se viene desarrollando junto a la comunidad y los organismos de protección civil.
Díaz explicó además que ya existen estudios y simulaciones realizados por organismos especializados, que permiten analizar distintos escenarios y estimar las posibles áreas de impacto según la magnitud del evento. Estos trabajos sirven como base para que los organismos puedan diseñar respuestas diferenciadas, evitando el catastrofismo y priorizando información clara y precisa para la población.
En este proceso, el monitoreo ocupa un lugar central. El especialista señaló que se analizan variables meteorológicas, lluvias, temperaturas, condiciones del suelo y posibles movimientos en los faldeos, entre otros indicadores. “El monitoreo de todo esto es lo que permite una alerta temprana”, explicó, y destacó que la planificación requiere integrar el conocimiento sobre el comportamiento del terreno y la dinámica del agua.
Finalmente, remarcó que la comunicación y la generación de una cultura de prevención son fundamentales, especialmente en una localidad turística como El Chaltén. La preparación no se limita al momento de una eventual emergencia, sino que implica conocer los riesgos, mantenerse informado y contar con protocolos que permitan actuar de manera adecuada ante diferentes escenarios.
