El hogar de más de 240 mil pingüinos se renueva: Cabo Vírgenes suma infraestructura y proyecta nuevas obras

El hogar de más de 240 mil pingüinos se renueva: Cabo Vírgenes suma infraestructura y proyecta nuevas obras

La Reserva Provincial Cabo Vírgenes atraviesa una nueva etapa de recuperación y puesta en valor a partir del trabajo articulado entre el Gobierno de Santa Cruz, el Consejo Agrario Provincial, la Fundación Por el Mar, establecimientos privados y otros actores vinculados al territorio. La inauguración de un nuevo mirador y la presentación de un masterplan con nuevas obras marcan los primeros pasos de un proyecto que busca fortalecer la infraestructura, el turismo y la conservación de uno de los espacios naturales más importantes de la provincia.

Durante la jornada, el gobernador Claudio Vidal destacó la decisión de volver a involucrar al Estado provincial en el desarrollo del lugar y anunció el acompañamiento para avanzar con infraestructura. “Cómo no vamos a hacer un esfuerzo más y poder colaborar con parte de esa infraestructura que genera oportunidades, que genera empleo, que genera movimiento turístico”, señaló, al remarcar el potencial que tiene Cabo Vírgenes por su riqueza natural y su ubicación estratégica.

Vidal también puso el foco en la necesidad de unir esfuerzos en un contexto económico complejo. En ese sentido, anunció el compromiso provincial para la construcción de dos cabañas destinadas a fortalecer los servicios disponibles para quienes visitan la reserva. “Si todos colaboramos, eso es muy sencillo de poder hacer y queda demostrado que cuando hay predisposición y amor por lo nuestro, es posible poder avanzar más allá del difícil momento económico que atravesamos a nivel país”, expresó.

Desde el Consejo Agrario Provincial, su presidente Hugo Garay explicó que la recuperación de Cabo Vírgenes comenzó a partir de un objetivo concreto: volver a poner en valor un espacio que durante años no había recibido inversiones suficientes para atender las necesidades de visitantes y trabajadores. La intervención permitió avanzar con el nuevo mirador, la recuperación de senderos y de infraestructura existente, además de mejorar las condiciones para quienes recorren la reserva.

Garay destacó que las primeras obras fueron posibles a partir de la articulación entre distintos sectores. “La única forma de sacarlo adelante ha sido el trabajo articulado para poder llevarlo adelante y después que se mantenga en el tiempo”, sostuvo. El funcionario señaló además que el próximo objetivo es avanzar con un centro de interpretación, proyectado para comenzar a concretarse en los próximos meses, dentro de un masterplan que contempla nueve etapas y que fue elaborado con la participación de profesionales de distintas disciplinas y la Universidad.

La propuesta apunta a que la visita a Cabo Vírgenes no se limite al avistaje de la colonia de pingüinos, sino que permita conocer y comprender el ecosistema que la rodea. En esa línea, Mariano Bertinat, ingeniero en Recursos Naturales y referente de proyectos de la Fundación Por el Mar, explicó que el futuro centro de interpretación permitirá acercar a estudiantes, familias y visitantes al funcionamiento de la reserva, desde la vida de los pingüinos hasta la relación entre el mar, la tierra y las distintas especies que habitan el lugar.

“Cabo Vírgenes es una reserva emblemática, es el parque de los riogalleguenses”, definió Bertinat, quien destacó que la recuperación de infraestructura puede generar las condiciones para que la comunidad vuelva a apropiarse de este espacio. Para el referente de la Fundación Por el Mar, contar con lugares de resguardo, baños, recorridos señalizados y espacios de interpretación resulta fundamental para que el viaje hasta la pingüinera se transforme en una experiencia turística y educativa más completa.

La dimensión ambiental se suma a la importancia turística y productiva de la reserva. Cabo Vírgenes alberga una colonia de más de 240.000 pingüinos y forma parte de un ecosistema cuya dinámica está directamente vinculada con el mar. Bertinat explicó que buena parte de la biodiversidad del lugar se sostiene a partir de los recursos marinos y remarcó, además, la ubicación estratégica de la zona, cercana a la frontera con Chile y vinculada al tránsito marítimo internacional.

En ese sentido, Vidal también resaltó la dimensión geopolítica de Cabo Vírgenes y la necesidad de fortalecer la presencia y el desarrollo del territorio. “Creo que vale la pena poder invertir en el lugar y que cada vez esto sea más visitado, sobre todo que argentinos se animen a venir a conocer esto que es parte del territorio argentino y un lugar estratégico en el mundo”, sostuvo.

La recuperación de la reserva se plantea así como un proceso que excede una obra puntual. El masterplan presentado contempla distintas etapas de intervención y busca ordenar el crecimiento del lugar, mejorar la experiencia de los visitantes y generar nuevas oportunidades vinculadas al turismo, los emprendimientos y las economías locales. Para Garay, el desafío es sostener en el tiempo lo construido y continuar sumando infraestructura.

Bertinat coincidió en que el camino requiere la participación de múltiples actores y puso como ejemplo el propio mirador inaugurado, que fue posible a partir de aportes y trabajo conjunto. “Nadie puede hacer todo solo”, sintetizó, al destacar la participación de la Fundación Por el Mar, el Paseo Coral, la familia Fenton y la empresa Santa María, junto con el Estado provincial y otros sectores.

La apuesta también tiene una dimensión profundamente local. Para Bertinat, recuperar Cabo Vírgenes significa acercar nuevamente a los riogalleguenses a un lugar que forma parte de su identidad y que puede convertirse en un motor para el desarrollo de nuevas actividades. “Quiero que sea parte de la experiencia, que sea el parque de los riogalleguenses”, expresó, al señalar que el objetivo es que el movimiento turístico pueda traducirse también en trabajo y dinamización de las economías locales y regionales.

Con la inauguración del mirador, la recuperación de distintos sectores y el compromiso para avanzar con nuevas cabañas y el futuro centro de interpretación, Cabo Vírgenes comienza a transitar una nueva etapa. El desafío planteado por los distintos actores es continuar sumando infraestructura, conservación, conocimiento y presencia en el territorio para que esta reserva natural vuelva a ocupar un lugar central en la experiencia turística de Santa Cruz y en el vínculo de la comunidad con uno de sus paisajes más emblemáticos.

Fotos: Joaquin Sportelli

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