Tras varios días de intenso trabajo, el incendio forestal registrado en la zona del cerro Huemul, dentro del Parque Nacional Los Glaciares, fue declarado circunscripto. La confirmación llevó alivio a la comunidad de El Chaltén, que atravesó jornadas de máxima tensión en plena temporada turística.
En diálogo con LU14 Radio Provincia, el secretario de Relaciones Institucionales de la localidad, Eric Nieves, explicó con claridad qué significa esta etapa del operativo y por qué, aunque el peligro mayor ya pasó, el trabajo continúa en el territorio.
Desde el primer momento, brigadistas de Parques Nacionales, del Consejo Agrario Provincial, equipos de ALUCOINFO, fuerzas provinciales y organismos locales trabajaron de manera coordinada. El despliegue de medios aéreos —avión hidrante y helicóptero con helibalde— resultó decisivo para frenar el avance del fuego, especialmente cuando existía el riesgo de que cruzara el río Túnel, una situación que hubiera puesto en alerta a la población.
“El incendio está detenido, no tiene posibilidad de expandirse. Los bordes están extinguidos en todo su perímetro”, detalló Nieves, y aclaró que el término circunscripto indica que el fuego está contenido, aunque todavía resta una etapa clave: la detección y enfriamiento de puntos calientes y, posteriormente, la guardia de cenizas. Recién después de ese proceso podrá declararse completamente extinguido.
Mientras tanto, las brigadas siguen recorriendo la zona afectada. El viento, frecuente en la región, obliga a mantener la vigilancia para evitar cualquier reactivación dentro del área ya quemada. “Es un trabajo menos visible, pero fundamental”, señaló el funcionario.
Durante los días más críticos también se desplegó un operativo preventivo con turistas que se encontraban realizando travesías de alta exigencia, como la Vuelta al Huemul o descensos desde el Hielo Continental. En menos de 24 horas, unas 40 personas fueron acompañadas de regreso a la localidad mediante un trabajo conjunto entre Parques Nacionales, Gendarmería, Protección Civil, la Comisión de Auxilio del Club Andino y guías locales. La medida se tomó por precaución, aun cuando no existía un riesgo inmediato para esos grupos.
A pesar del contexto, El Chaltén mantuvo una buena ocupación hotelera y no sufrió un impacto negativo en su actividad turística. La rápida respuesta y la presencia sostenida del Estado permitieron atravesar la emergencia sin afectar la vida cotidiana de la localidad, que sigue recibiendo visitantes.
Hacia el cierre de la entrevista, Nieves insistió en un mensaje que se repite, pero sigue siendo necesario: la prevención. Recordó que está prohibido hacer fuego tanto en el Parque Nacional como en la Reserva Provincial, y advirtió sobre prácticas de riesgo como arrojar colillas mal apagadas o prender fuego papel higiénico en zonas naturales. “Estamos en un nivel alto de peligrosidad por incendios. El invierno fue seco y eso no es bueno para el bosque”, subrayó.
Con el incendio entrando en su fase final, El Chaltén recupera la calma, pero también refuerza un aprendizaje colectivo: en un territorio frágil y valioso, cada gesto cuenta. Cuidar el entorno es una responsabilidad compartida, tanto de quienes viven allí como de quienes lo visitan.

