El ingeniero forestal Boris Díaz, investigador del INTA y docente de la UNPA, visitó los estudios de LU14 Radio Provincia y analizó la importancia del agua en Santa Cruz, una región donde el recurso es limitado y requiere planificación para el futuro.
Díaz recordó que gran parte de la Patagonia se encuentra en una región árida o semiárida. “Eso quiere decir que naturalmente el ambiente no nos entrega la suficiente cantidad de agua como para sostener muchas de las actividades socioeconómicas que desarrollamos”, señaló. En ese contexto, el agua se convierte en un recurso limitante y, por lo tanto, en uno de los bienes naturales más valiosos para la vida y para la economía de la región.
A esa condición natural se suma el proceso de retroceso del hielo, que ya se observa en distintos puntos del planeta. Santa Cruz concentra la mayor superficie de glaciares del país en el territorio continental, por lo que cualquier cambio en esos sistemas impacta directamente en el futuro del recurso hídrico.
“El hielo está retrocediendo y eso significa que en los próximos años vamos a tener que encontrar soluciones para adaptarnos a ese escenario”, advirtió.
El especialista explicó que muchas veces la sociedad no percibe la gravedad del problema porque el agua sigue disponible en la vida diaria. Sin embargo, recordó el caso de Ciudad del Cabo, en Sudáfrica, donde las autoridades acuñaron el concepto de “día cero” cuando el sistema de abastecimiento estuvo a punto de colapsar. Ese término describe el momento en que una ciudad se queda sin agua por no haber administrado correctamente sus reservas.
Para Díaz, evitar situaciones de ese tipo requiere trabajar sobre tres pilares. El primero es el conocimiento científico que permita entender cómo evoluciona el recurso. El segundo es la educación ambiental. Y el tercero, la comunicación.
“Podemos tener muchísimo conocimiento, pero si no se comunica bien, no llega a la sociedad”, afirmó. Y agregó que esa circulación de información resulta fundamental para construir una cultura que valore el agua y permita tomar mejores decisiones.
En ese sentido, destacó el rol de instituciones como el INTA y las universidades en la generación de datos y herramientas para anticipar escenarios futuros. “Nuestro trabajo es producir la mejor información posible y ponerla a disposición de quienes toman decisiones”, explicó.
Frente a un contexto de cambios climáticos y mayor presión sobre los recursos naturales, Díaz sostuvo que la Patagonia deberá enfocarse en la adaptación. Es decir, prepararse para escenarios donde la disponibilidad de agua podría volverse cada vez más incierta.
“La única forma de prepararnos es con información confiable, educación y decisiones basadas en conocimiento”, concluyó.

