Así lo indicó el subsecretario de Acceso y Equidad en Salud, Ricardo Coloccini, en diálogo con Radio Provincia, al explicar la actualización del Vademécum provincial para el tratamiento de la diabetes tipo 2, una medida orientada a incorporar medicamentos más seguros y mejorar la calidad de atención en el sistema público de salud de Santa Cruz.
Santa Cruz avanzó en la actualización del Vademécum provincial para el tratamiento de la diabetes tipo 2, una medida que busca mejorar la calidad de atención, reducir complicaciones y acompañar de manera más efectiva a una enfermedad crónica que hoy afecta a más del 10% de la población. La decisión se enmarca en un trabajo sostenido de revisión de prácticas y medicamentos dentro del sistema público de salud.
El subsecretario de Acceso y Equidad en Salud, Ricardo Colochini, explicó en diálogo con LU14 que la actualización surgió a partir del trabajo con distintos equipos de salud de la provincia y de la necesidad de cumplir con los estándares de calidad que exige el Plan SUMAR. “Detectamos que el Vademécum tenía una debilidad importante: no estaba actualizado y seguía contemplando medicamentos que hoy ya no son los más adecuados”, señaló.
Según detalló, se retiró la glibenclamida, un fármaco que durante años fue central en el tratamiento de la diabetes tipo 2, pero que hoy se asocia a mayores riesgos de hipoglucemia y complicaciones cardiovasculares. En su lugar, se incorporaron medicamentos más modernos y seguros, alineados con las guías nacionales e internacionales, que permiten un mejor control metabólico y reducen la necesidad de llegar a la insulinización.
Coloccini remarcó que la diabetes es una enfermedad silenciosa, pero con consecuencias severas a largo plazo si no se controla adecuadamente. “El buen tratamiento no se nota de un día para el otro. La verdadera diferencia se ve con los años, cuando se logran evitar o retrasar complicaciones como la insuficiencia renal, la pérdida de la visión o las amputaciones”, explicó, y subrayó que el objetivo es que las personas vivan más años con buena calidad de vida y menos discapacidad.
La actualización del Vademécum se complementa con una mirada integral sobre la enfermedad, que incluye cambios en los hábitos alimentarios, la actividad física y el abordaje del sobrepeso y la obesidad, problemáticas que hoy aparecen cada vez con más fuerza incluso en edades tempranas. “Si no logramos trabajar desde chicos en hábitos saludables, después es muy difícil revertirlo en la adultez”, advirtió.
En paralelo, desde el Ministerio de Salud se avanza en la elaboración de guías provinciales y flujogramas de tratamiento para unificar criterios en los 14 hospitales y en los puestos sanitarios de toda la provincia. La intención es que el acceso a la atención y a los tratamientos tenga los mismos estándares, independientemente de la localidad.
El subsecretario adelantó además que este trabajo no se limitará a la diabetes. Ya se están revisando otros abordajes vinculados a enfermedades crónicas no transmisibles, como la hipertensión, la obesidad y distintas patologías oncológicas, con el objetivo de fortalecer políticas públicas que impacten en toda la población santacruceña.
En un contexto económico complejo, Colochini destacó el esfuerzo que realiza el sistema de salud provincial para sostener la atención, incluso en áreas de alta complejidad y en la provisión de medicamentos de alto costo. “Muchas veces se ve solo lo urgente o lo negativo, pero detrás hay un enorme trabajo silencioso de los equipos de salud en toda la provincia”, expresó.

